Hasta finales de 2023, comprar VMware funcionaba como comprar casi cualquier software empresarial: pagabas una licencia perpetua una vez, era tuya, y el soporte técnico era un contrato aparte y opcional que podías dejar de renovar sin perder el derecho a usar el producto. Broadcom, dueño de VMware desde noviembre de 2023, eliminó ese modelo por completo.
Qué cambió exactamente
- Ya no existen licencias perpetuas nuevas. Todo el portafolio pasó a suscripción anual.
- Ya no puedes comprar componentes sueltos como ESXi o vCenter por separado — se venden en dos bundles: VMware Cloud Foundation (VCF) o vSphere Foundation (VVF).
- El cobro pasó de ser por procesador físico (per-CPU) a ser por núcleo físico (per-core), con un mínimo de 16 cores facturados por cada socket.
- El programa de partners se redujo drásticamente, así que es posible que tu proveedor de años ya no pueda venderte ni darte soporte.
Por qué te importa aunque tu infraestructura funcione perfecto
El error más común es pensar que si el clúster funciona bien, no hay prisa. El problema no es técnico, es contractual: tu contrato de soporte tiene una fecha de vencimiento, y sin un contrato vigente dejas de recibir parches de seguridad. Renovar dejó de ser "mantenimiento opcional" — es la única forma de seguir operando con soporte del fabricante, y el precio de esa renovación ya no se parece al que pagabas antes.
Qué puedes hacer
Hay, en términos generales, tres caminos: pagar la renovación al precio nuevo, negociar con el dato exacto de tu cotización en la mano, o evaluar si tu infraestructura puede migrar a una plataforma de virtualización sin este modelo de licenciamiento. Ninguno es automáticamente correcto — depende de tu inventario, tu dependencia de funciones específicas como NSX, y cuánto tiempo te queda de contrato vigente.